Porque el hidrógeno es un antioxidante muy potente que favorece la eliminación de los radicales libres, o estrés oxidativo, causante o agravante de muchas enfermedades y del envejecimiento prematuro.
Particularmente resulta muy efectivo para neutralizar los radicales de hidroxilo (OH*), que son los más peligrosos y dañinos.
Además, el hidrógeno, al ser el elemento más pequeño del universo, penetra donde otros antioxidantes no pueden hacerlo. Por ejemplo, es capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y por lo tanto actuar en el cerebro, así como llegar al núcleo de las células de nuestro cuerpo.
El agua hidrogenada presenta un valor de potencial red-ox muy negativo (reductor), lo que le confiere un gran poder antioxidante.
Cada vez que respiramos, un 2% del oxígeno que entra en nuestro cuerpo se convierte en oxígeno malo que nos oxida, son los llamados “radicales libres”.
Este oxígeno malo se puede convertir en oxígeno bueno si le damos una carga eléctrica antioxidante. Si no se la damos por medio de los antioxidantes, la roba de nuestras células, enfermándolas o matándolas, proceso que conocemos como “oxidación”. Además, el estilo de vida industrializado aumenta el nivel de oxidación debido a la mala alimentación, la contaminación, el estrés, etc. También con la edad necesitamos tomar más antioxidantes ya que nuestro cuerpo genera menos encimas antioxidantes.
Significa potencial de oxidación-reducción y se mide en mili voltios. Puede tener valor positivo (oxidante, roba electrones) o negativo (antioxidante o reductor, dona electrones).
No. Lo ideal es combinarlos para que actúen en sinergia. El agua hidrogenada actúa como un antioxidante muy poderoso y es especialmente eficaz para neutralizar los temibles radicales libres hidroxilos. Las vitaminas y resto de antioxidantes de los alimentos son necesarios y muy recomendables para determinadas funciones vitales, así como para combatir otro tipo de radicales libres.
pH significa potencial de hidrógeno. Con nuestros equipos de hidrogenación, transformamos el agua de oxidante a muy antioxidante y de estar exenta de hidrógeno disuelto a contener elevadas cantidades de este. Pero lo logran sin alterar el pH del agua. De este modo, quedamos al margen de la controversia existente acerca de la conveniencia de beber agua con un pH elevado.
No obstante, aunque el agua hidrogenada no es necesariamente alcalina (lo será en el caso de que hidrogenemos agua alcalina), sí es altamente alcalinizante, ya que el estrés oxidativo que estaremos reduciendo es uno de los principales causantes de la acidez en nuestro cuerpo.
Porque el hidrógeno favorece la producción de ATP que es una fuente principal de energía para nuestras células. Además, al neutralizar y eliminar los radicales libres, podremos sacar un mayor rendimiento de nuestras células y órganos.
Para una correcta hidratación, generalmente se recomienda beber entre 2 y 3 litros de agua mineral al día.
No existe una pauta o recomendación general sobre que parte de ella debería ser agua hidrogenada o sobre la concentración de hidrógeno disuelto que esta deba llevar.
Por lo tanto, lo aconsejable es que preste atención a su cuerpo y beba la cantidad de agua hidrogenada que le resulte más beneficiosa y decida en qué horas del día le sienta mejor. Con un vaso de agua hidrogenada al día en ayunas es probable que empiece a percibir sus beneficios en cuanto a la reducción de su nivel de estrés oxidativo.
No. El agua tiene un nivel de saturación bastante bajo (alrededor de 1500 ppb) en cuanto a la cantidad de hidrógeno disuelto que puede admitir. No tenemos constancia de que existan efectos adversos por beber agua con dicha cantidad de hidrógeno. El exceso que podamos producir con los equipos de hidrogenación no logrará adherirse a los enlaces de las moléculas de agua y se perderá.
Sí. El agua hidrogenada tan solo nos ayuda a controlar el nivel oxidativo.
Sí. Pero se aconseja cambiar el agua al menos una vez al día, ya que tanto el contenido en hidrógeno disuelto como su capacidad antioxidante se van perdiendo con el paso de las horas y más todavía en un recipiente abierto.
Parece bastante improbable que logremos perder grasa acumulada si no quemamos más calorías de las que ingerimos. Gracias a que el hidrógeno favorece la producción de ATP y nos da más vitalidad, lo más probable es que consumamos más calorías gracias a ese plus de vitalidad que nos proporciona la ingesta de agua hidrogenada.
No. Dado que no aportamos al agua ningún ingrediente diferente del hidrógeno. Y este no contiene calorías.
Desde el primer día probablemente notará más energía, hidratación, bienestar general, mejor digestión, mejor descanso… Pero los efectos o mejoras importantes, deben esperarse tras algunas semanas o incluso meses de ingesta de agua hidrogenada.
Sí. La fórmula del agua no cambia cuando se hidrogena. Lo que sí se verá alterado es el tamaño de los racimos que forman las moléculas de agua unidas entre sí. El agua normal se agrupa en racimos de 12 a 14 moléculas de H2O. Mediante la electrólisis el agua se agrupa en racimos más pequeños, normalmente de 6, dando lugar a agua hexagonal: más hidratante y depurativa.
No. El agua alcalina producida mediante remineralización se caracteriza por tener un pH superior a 7 y contar con minerales alcalinos disueltos, pero no suele tener un potencial red-ox negativo (antioxidante) ni hidrógeno activo disuelto. Sólo el agua “ionizada alcalina” tiene carga eléctrica antioxidante y una pequeña cantidad de hidrógeno disuelto. Existe gran controversia en países como Japón o Corea del Sur acerca de la conveniencia de beber agua altamente alcalina, salvo en casos específicos y por prescripción médica. Nuestros sistemas de hidrogenación no modifican el pH del agua.
Sí. Nuestros equipos pueden hidrogenar agua de mineralización muy débil, así como aguas con un elevado contenido de minerales. En cualquier caso, desaconsejamos hidrogenar agua con un elevado contenido de cal. Primero porque no es el agua más apropiada para el consumo. Y segundo, porque puede afectar la vida de los equipos de hidrogenación. Por ello, en zonas con aguas muy duras aconsejamos tratar el agua con un sistema de ósmosis previo a la hidrogenación o sólo usar agua mineral embotellada.
Podemos cocinar y hacer infusiones o café con ella. Pero al hervir el agua, el hidrógeno se desprende de sus enlaces y se pierde.
No. Nuestros dispositivos de hidrogenación solo pueden utilizarse para hidrogenar agua apta para el consumo.
El sabor apenas cambia, quizás se percibe un sabor ligeramente más dulce. Sin embargo sí cambian ciertos matices, como lo es una textura en boca diferente, de un agua más fina, ligera y más agradable de beber.
Sí. Si vamos a guardar el agua en una botella, tanto si va a permanecer a temperatura ambiente como si vamos a introducirla en el frigorífico, tras la hidrogenación, se recomienda llenar la botella completamente, sin cámara de aire y cerrarla herméticamente. Para ello, siempre será preferible utilizar botellas de cristal, cerradas herméticamente y sin cámara de aire. Así permanecerá el hidrógeno disuelto en el agua durante mucho más tiempo.
En condiciones normales, en un recipiente abierto, el agua hidrogenada mantendrá el hidrógeno y sus propiedades antioxidantes durante varias horas. Sin embargo, si la guardamos en una botella de cristal con cierre hermético, llenándola por completo sin cámara de aire y no la agitamos, podrá conservar prácticamente las mismas propiedades durante al menos 2 días.
Siempre que se trate de una botella de cristal o metal, la llenemos completamente (sin dejar cámara de aire), podemos agitarla sin que pierda el hidrógeno disuelto de forma brusca.
En una botella de cristal, cerrada herméticamente y sin cámara de aire se puede transportar o conservar en casa sin que se pierda la carga de hidrógeno.
Sí. Se puede volver a hidrogenar, aunque lo aconsejable es beber el agua recién hidrogenada para que nos beneficiemos de todo su potencial. El hidrogenador Hidromaker nos proporcionan el agua antioxidante hidrogenada en tiempo real, por lo tanto es muy poco probable que tengamos la necesidad de acumular agua hidrogenada que tengamos que volver a hidrogenar.
No. La concentración de hidrógeno que se pueda acumular en la cámara de aire dentro de la botella es muy pequeña y no es inflamable.
Es importante que nunca hidrogenemos agua o cualquier otra bebida con gas.